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Cultura

Los Bailes Chinos son una mixtura de distintas herencias culturales y una cosmovisión indomestiza que se expresa en sus fiestas y ritos, en cada gesto de su danzar y en particular en el sonido..

Los Bailes Chinos son una mixtura de distintas herencias culturales y una cosmovisión indomestiza que se expresa en sus fiestas y ritos, en cada gesto de su danzar y en particular en el sonido de sus flautas y cantos. También en su vida cotidiana, en su trabajo y en la manera específica de construir sus colectividades y habitar el territorio.

Entonces el contexto cultural de los Bailes Chinos está definido por un mestizaje que se produce a partir de las poblaciones indígenas que son conquistadas y evangelizadas en un violento proceso colonizador, ‘proceso racial’ que nuestra poetiza nortina Gabriela Mistral denominó, más asertivamente que casi cualquier estudioso, como una “violencia racial” que generó “entrañas, rostro y expresión conturbados e irregulares”.

Por ello es que la herencia indígena del chino depende más de un mundo social definido por el vasallaje, la marginación social, la opresión sociocultural y la explotación laboral realizada por la conquista, la colonia y luego la república, que de una relación originaria, prístina e intocable de los campesinos y mineros de hoy con algún mundo sagrado heredado desde tiempos precolombinos. Asegurar dicho sustrato indígena de la expresividad de los chinos, de su sonido y danza, implica resaltar y valorizar dicho origen a partir de un análisis crítico sobre las discontinuidades históricas y culturales del mestizaje, lo indígena y su legado contemporáneo.

Pero esta herencia indígena además de devenir de un proceso violento, se vincula estrechamente con las tradiciones católico populares que traían las poblaciones invasoras, la cual se puede observar, principalmente, en la construcción de un calendario festivo católico organizado en base a imágenes santas y a diversas políticas de evangelización, en el orden procesional y en el canto y alabanzas realizados en cuartetas y décimas y con una métrica cuidada y altamente desarrollada.

También entender la cultura de los chinos implica dilucidar una manera de ocupar el territorio a lo largo de la historia, al menos en el sentido del parentesco y de la economía. Pues los bailes chinos se articulan históricamente en torno a estos dos factores claves: la forma en que se va constituyendo la economía colonial primero y capitalista después, y la manera en que es ese contexto se genera familia en el mundo popular, entendiendo las contingentes masas de trabajadores que veían negados e imposibilitados sus proyectos familiares en un escenario de precarización productiva y disciplinamiento laboral, en especial en los 150 años que transcurren entre fines del siglo XVIII y comienzos del siglo XX. Es en dicho momento que los bailes chinos se desarrollan en el seno de la cultura popular de mineros, campesinos, arrieros y pescadores de la ruralidad, pero también de obreros y empleados urbanos, quienes van conformando una cultura de complementariedad de actividades productivas que generan una economía doméstica, artesanal y de corto alcance, que convive y comparte con otros iguales para resistir la presión que le ponen grandes propietarios, patrones de minas y autoridades políticas, policiales y eclesiales, sobre todo en el ciclo en que las muchedumbres campesinas aparecen proletariamente en la ciudad a inicios del siglo XX.

Es esta cultura que se desarrolla en un contexto subalterno, a partir de una condición de dominación y opresión de siglos, la que permite proyectar un espacio de significación social como el baile chino, en tanto colectivo que posibilita la organización popular en torno a la configuración de espacios de celebración propios que son autónomos de aquellos poderes que representan la continuidad de la violencia del colonialismo y del capital, de la cruz y la espada. El baile chino configura así un sentido sobre lo propio, sobre la comunidad como espacio para desarrollar una espiritualidad.

De esta manera en el contexto histórico de la cultura popular indomestiza del norte chico y la zona central son la economía, el trabajo y la ecología del territorio los elementos que van definiendo la forma en que viven y han vivido los chinos, permitiendo y desarrollando sus maneras de ir construyendo sujetos, colectividades y cosmovisiones.

En un nivel expresivo, la cultura musical de los chinos implica un saber muy elaborado del cómo se ejecuta el sonido con sus flautas y tambores, de cómo se ejecuta la danza, pasos que exigen un gran esfuerzo físico. O el canto del alférez y abanderados, que expresados líricamente en cuartetas y décimas son parte de lo que se conoce como canto a lo poeta. De esta forma cada baile trata pues de encontrar una expresión propia, que va construyendo para generar distinción e identidad con respecto a otros bailes, sea por el sonido, los pasos, la vestimenta o el canto, reafirmando así su sentimiento de propiedad e identidad frente a otros.

Mediante la revisión de la información disponible de fiestas y de bailes chinos podrán encontrar en documentos, videos, imágenes y audios una serie de información sobre esta cultura popular de los bailes chinos.